Yo era
un animal hambriento cansado de tocar paredes.
Pensaba
que crecer era arrancarse capas de piel
hasta dejar
blanco y verdad, tierra y silencio.
Pero
no, crecer es justamente lo contrario.
Impermeabilidad
cerrada con candados
hasta quedar
aislados
Escupiré las cenizas de algún cuerpo y quiero
que cuenten que pasaban de las tres
cuando salí a vivir envuelta en sangre