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18/9/13

Nunca has sido un número

Con un año aprendí que hay día y noche y es mejor hacer ruido en el primero. 
Con seis supe que las letras también se dibujan.
Con ocho pataleaba para que me contaran cuentos al dormir y al despertar.
Con diez comprendí que al hablar francés y al llorar la boca adopta forma de O delgada.
Con doce escribía gramática en la pizarra y mala ortografía en papeles secretos.
Con catorce me alimenté de libros y acentué todos los dramas del colegio.
Con dieciséis me inventé una decena de catástrofes naturales para no hacer exámenes.
Con dieciocho escribí mi primera poesía: te quiero
Con veinte memoricé leyes y descifré sentencias y algún silencio.
Con veintiuno fui a buscar musas a París y me perdí en el metro.
Con veintitrés decidí que iba a ser periodista, editorialista, cronista, alarmista y mileurista.
Con veinticuatro entendí que a hacer malabares con palabras lo llaman titular.
Con veinticinco quise ser un verso suelto pero me dí de bruces con la página en blanco.
Con veintisiete aprendí que hay vida y trabajo y es mejor hacer ruido en la primera.




14/3/12

Iglús donde vuelan abrazos


El arquero falla, 
y en la isla de los cíclopes las flechas atraviesan un roble milenario
que sangra, verde, por las noches.

Duele menos
si la muerte se rompe en mil puntas de aluminio; 
duele menos soñar que hay océanos 
como los de Chagall, iglús sin gravedad y un abrazo que vuela
selvas de plumas de avestruz, 
casas abandonadas en las nubes,
cocodrilos que silban y camas vacías
esperándonos siempre al borde del mar

Pero estamos aquí y el techo está tan cerca
¿cómo borrar el eco, cómo robar el aire?


14/9/11

Rojo sobre el mar


Pasan los días y pesa el aire seco, desgastado
Suena un graznido negro y el ejército
que marca los minutos pierde la guerra bajo el desierto.

Al mismo tiempo
los ríos alimentan la sed de los océanos 
los llantos nuevos beben la leche de las madres.



Sangra la vida, ríe la noche. 


Al mismo tiempo siento
tu piel  rojo sobre el mar  tu espalda
el cielo abierto   lengua y calor   tu risa  


siento 
aunque la vida sangre 
aunque la muerte ría.






8/2/11

Un minuto

Abrígame
he leído las huellas recientes de tu historia
y me faltan siete mil noventa y dos palabras para pedirte
una noche un secreto una cama deshecha
la piel perdiéndose en el tiempo
las horas bebiéndose el deseo

Abrázame
porque todas las miradas son cucharas metálicas vacías
porque tengo miedo de no encontrar el amor
porque no quiero olvidar como somos ahora
y los aviones están quietos y el mar revuelto y mi cuello
pide a gritos tus labios

No quiero saber qué pasará mañana

Hoy viviré contigo


Roumanie. Henri Cartier-Bresson (1975)


20/1/11

Anuncios en la isla del tesoro

Que suene la música



10:00

Mañana soleada busca viajes entre océanos y trenes que atraviesan horizontes.
No importa el precio, ni las trampas, menos el miedo. Prometo recompensa si aparece además el hombre de mi vida, con flores rojas, factor sorpresa, y deudas de risas que cobraré a mi gusto.
Llamen pronto, la tarde está al acecho.
No olviden, por supuesto, una banda sonora con guitarra y posible acordeón.
Los croissants los pongo yo.


22:30

Noche fría como el peor enero busca abrigo bajo las sábanas y un vaso de leche con miel si está nevando. Planes truncados piden hilo y aguja para zurcir las heridas de la realidad, el tráfico y la niebla.
Se admiten caricias tímidas y cuentos al oído de castillos y dragones.
 Abstenerse tareas pendientes y drogas fáciles para impedir el sueño.
 Contacten antes de medianoche, antes del beso, antes del desierto de luces.